Iluminador

Touche Éclat de Yves Saint Laurent

Aunque muchas confunden el iluminador con el corrector de ojeras, son dos productos diferentes y cada uno sirve para su función.

Corregir e iluminar

En general, pese a que también existen correctores-iluminadores, podemos decir que el corrector sirve para disimular o tapar imperfecciones (manchas, granos, homogeneizar el color…), o sea, para “borrar”, mientras que el iluminador sirve para iluminar determinadas áreas, o sea “destacar”.

El iluminador está de moda, es un producto que puede dar un toque de luz y vitalidad sin igual a nuestro rostro, hacer que nuestro maquillaje irradie vida y darle un toque final muy chic a nuestro look.

Estos cosméticos realizados con micropartículas reflectantes son una maravilla y marcan la diferencia entre un maquillaje normal y uno espectacular.

Aplicar el iluminador

Hay que tener en cuenta que los iluminadores son productos muy intensos y ricos en pigmentos, eso significa que con poca cantidad podemos conseguir muy buenos resultados. Si ponemos demasiado producto podemos estropear el maquillaje.

Es ideal que apliquemos el iluminador con luz natural, pues la luz artificial puede hacer que nos pasemos de la raya. En general se iluminan las siguientes zonas:

Frente: para conseguir una mirada más elevada.
Debajo de las ojeras: encima de los pómulos para estilizar más el rostro y focalizar la luz en ese punto.
Ojos: en los párpados y en la parte interna del ojo, cerca del lagrimal, nos ayudará a agrandar la mirada y a eliminar sombras.
Nariz: al lado de las aletas para eliminar sombras y estilizar la nariz.
Barbilla: para eliminar brillos y estilizar la cara.

Algunos productos recomendados: Touche Éclat de Yves Saint Laurent o Face Primer Plus de Estée Lauder.