La sombra de ojos se ha convertido en un aliado fundamental a la hora de maquillarse y conseguir destacar esa parte tan bonita del rostro. Una sombra bien elegida y bien aplicada puede conseguir una mirada de impacto, así como resaltar nuestros puntos fuertes y disimular nuestras imperfecciones.

Sombra de ojos

Aplicar sombra de ojos

¿Qué sombra de ojos elegir?

Hoy día es imposible no perderse con la cantidad de ofertas, colores y texturas que hay en el mercado. Lo mejor es apostar por el producto de calidad y por la experimentación e intuición propia a la hora de elegir los colores que más nos favorecen.

Sí es cierto que hay ciertas “reglas” a la hora de elegir tonos, por ejemplo:

1.- Los colores fríos favorecen si tienes pelo rubio, piel clara, pálida o rosada, ojos verdosos o azul claro, pero también si tienes ojos marrones o negros.

2.- Los colores cálidos suelen quedar bien con piel más dorada, pelo castaño o moreno, ojos verdes, azul intenso o marrones. Con todo, lo mejor siempre es probar y ver con qué colores una se siente cómoda.

Aplicar la sombra de ojos

Puedes encontrar en el mercado muchos tipos de sombras de ojos: mate, brillante, satinada, velvet… depende del efecto que quieras conseguir. Lo mejor para aplicarla es elegir tres tonos de cada color: uno claro, uno medio y uno intenso. Hay que aplicar el claro por todo el párpado, el medio por el pliegue del ojo y el más oscuro en la base de las pestañas. Mezcla y difumina para que no se note donde empieza y donde acaba cada color.

Maquillar los ojos es toda una obra de arte; tomarse su tiempo y la práctica son los mejores aliados. Usar máscara de pestañas, rizador de pestañas, lápiz de ojos y corrector además de la sombra garantizará un acabado ideal.